miércoles, 28 de mayo de 2008

De vuelta a la nada

Es martes por la tarde. Estoy en mi casa, me pedí el día para estudiar. Y lo hice, durante un rato. Un ex – profesor me ha incitado a no abandonar este espacio, ya que si no lo hago, mañana se cumplirá un mes de mi último posteo. Así que estoy actualizando a pedido del público y por el bien de la humanidad (¿?). El exceso de estudio, que últimamente me está saqueando el free time, impidió que actualizara antes. Eso, sumado a que creo que dejé de saber reconocer en mi vida las situaciones dignas de ser blogueadas.
Anteriormente narré un acontecimiento que involucró a cierto DJ de cierto bar castelarino que, lamentablemente, ha dejado de ser lo que era en sus tiempos y que ya casi no cuenta con nuestra presencia en sus bafles. Digo, ejem, en su pista de baile (¿?).
Por lo tanto, a continuación intentaré esbozar unas pocas líneas descriptivas de aquella salida en que conocimos a nuestro amiguito musiqueiro…
Todo comenzó siendo las 1.15 am y sufriendo con los remiseros desorientados... “estoy más perdido que vos pero no digamos nada”, “no, no estamos lejos, pero ni cerca tampoco”…Una hora después, ya estábamos proponiendo bindris varios y desconociendo canciones coreadas por la concurrencia. Ups, le tocaron el culo sin permiso previo... “Meke, cuidá que no te toquen más el culo porque te van a seguir sacando plata del bolsillo”.Susana, la amable señora que expende papel higiénico en el baño de aquel bonito boliche, ya nos conoce. “Señora, ¿se acuerda de mí?”, “Sí, obvio, la que estudia Periodismo, no?”. Exacto, esa misma. Pero no estoy en estas condiciones cuando entrevisto a la gente, claro.De repente, un amigo esporádico y momentáneo que nos hicimos, que creyó en Dani cuando ella le dijo nuestros nombres. Ahora nos llamábamos Paula, Magalí y Saveria.La cumbre (y colmo) de la noche ocurrió cuando Dani (1°caradura del grupo) acudió al DJ a solicitar el compilado de Gilda que nos agrada tanto. Lo pasaron y fue de lo mejor. Luego Lalu (2° caradura del grupo) creyó correcto acudir nuevamente al DJ a felicitarlo por el compilado de Gilda y la música en general. Bueno, lo felicitó y algunas cosas más que no vienen al caso. “Primera vez que doy tel a DJ”, alcanzo a esbozar poco después. ¿Obsequiada?, naaah. Finalmente, mi “disyoqueada”, el “desganitando de diabetes” de Dani (que en aquel momento flasheaba con tener diabetes a cada rato), la “complicación económica” de Meke, el recuerdo de Mía Colucci de Rebelde Way con su “qué difícil ser yo”, cierto documento que “se cayó a la planta”, y algunas cosillas más. Excelente y muy picante todo.Si no fuera por los celulares que almacenan borradores, únicos testigos de esta locura.
La inspiración, la quedo debiendo.